La parada cardiorrespiratoria es la interrupción brusca, generalmente inesperada, y potencialmente reversible, de la actividad mecánica del corazón y de la respiración espontánea. Cuando es un fracaso respiratorio pero el corazón todavía late existe un 50-70% de supervivencia, pero cuando deja de funcionar el corazón el porcentaje de supervivencia disminuye al 15% . Por ello la supervivencia depende mucho de la rapidez con la que iniciemos las maniobras de reanimación, que se estipula en 4 minutos máximos para hacer las maniobras de soporte vital básico.
En Pediatría la mayoría de paradas son de causa respiratoria, por ello es fundamental saber abrir bien la vía aérea en los niños y hacer 5 insuflaciones de rescate. Si se trata de un lactante (menor de 1 año) no hay que hipextender mucho el cuello porque le colapsamos la vía aérea. Por encima del año de edad ya si que se puede hipextender el cuello. Esto vale siempre y cuando no sospechemos que pueda tener una lesión cervical. No obstante la vida siempre irá por encima de la función y de la estética. Las insuflaciones en el lactante las haremos boca-nariz y en el niño boca a boca. Como hemos dicho es fundamental ventilar muy bien al niño, coger aire fresco cada vez que le vayamos a insuflar aire.
A continuación buscaremos el pulso, pero tampoco hay que entretenerse mucho en ello porque en los niños es difícil de palpar. Por ello es el aspecto general del niño el que debe de hacernos tomar la decisión de hacer compresiones torácicas. Si no responde a estímulos, tiene un color muy feo y no respira, en resumen, no tiene signos vitales podemos proceder a realizar compresiones torácicas. En Pediatría la secuencia de compresiones y ventilaciones es de 15/2. No obstante si alguien sólo sabe la secuencia de reanimación de adultos, puede realizarla.
Después de 1 minuto de maniobras de reanimación es cuando podemos dejar a la víctima y pedir ayuda. Gritar ayuda y no abandonar a la dicha víctima se puede hacer desde que comprobamos que no tiene conciencia. No obstante si somos 2 reanimadores uno empieza a realizar maniobras de reanimación y otro busca la ayuda inmediatamente.
Es muy raro tener que usar un desfibrilador en un niño ya que como hemos comentado la mayoría de causas de parada son respiratorias. No obstante si se trata de un colapso brusco presenciado, sí que se puede abandonar a la víctima y buscar un desfibrilador cuanto antes.
Los niños deben estar en vigilancia continua y todos deberíamos estar entrenados en maniobras de reanimación básicas. La mayoría de paradas en los niños son secundarias a accidentes, ahogamientos…
El pronóstico de la parada cardiorrespiratoria lo marca la causa de la misma pero sobretodo la rápidez con la que se inician las maniobras de reanimación.
Es importante que si tenemos a nuestro cargo varios niños sanos o enfermos estemos instruidos en las maniobras de reanimación y realicemos cursos cada 3-4 meses para que sepamos cómo actuar ante una situación de parada cardiorrespiratoria.



