En la consulta de cardiología infantil se estudia el sistema cardiovascular en la etapa tanto neonatal, lactante, infancia o adolescencia.
La mayoría de las veces son derivados por sus pediatras, dado que detectan algo ya sea en la exploración o en la clínica, que les hace pensar que necesitan esa valoración por un especialista en este campo. En otras ocasiones son por los antecedentes familiares que presentan, dado que existen enfermedades del corazón o los grandes vasos que pueden heredarse.
Los problemas que más frecuentemente se estudian son los soplos, las alteraciones en el ritmo del corazón, los síncopes o mareos y el dolor torácico.
En este primer post hablaremos más de los soplos:
Lo primero es saber qué es realmente un soplo. Un soplo es un sólo un ruido, originado por turbulencias en la sangre dentro de las cavidades del corazón. La mayoría son lo que llamamos soplos funcionales, inocentes o vibratorios.
Estos son los tipos de soplos originados por la vibración de la sangre al pasar por las válvulas y cavidades del corazón. Como ocurre en los niños y niñas, el corazón va más rápido que en los adultos por lo que es bastante frecuente en ellos que se oigan con facilidad este tipo de soplos. Sobre todo en situaciones donde el corazón va más rápido, como cuando practican deporte, están nerviosos o enfermos.
Dado que los soplos funcionales no esconden ninguna enfermedad, forman parte del funcionamiento normal del corazón del niño, se puede seguir practicando deporte y hacer vida normal sin ningún tipo de incidencias. El problema es cuando se trata de otro tipo de soplos, que sí son patológicos y que implican que hay algún problema en el corazón.
Diferenciar un soplo de otro requiere de una habilidad que no todos los profesionales tienen. Así que al final terminamos por realizar las siguientes pruebas complementarias para aclarecer de qué tipo de soplo tiene el niño o niña.
- Electrocardiograma de 12 derivaciones para descartar arritmias en el corazón.
- Ecocardiografía para confirmar que el corazón no presenta ninguna malformación y que funciona perfectamente. Es el método más usado en la actualidad para el estudio de la morfología y la función cardíaca, mediante el empleo de ultrasonidos. Esta prueba no irradia.
Al final de la consulta el niño o niña se irá con un diagnóstico claro de lo que tiene y si precisa de seguimiento o tratamiento se citará para el control evolutivo del mismo.


