Son muchos los padres y madres que me preguntan sobre porque les cambia el ritmo del corazón a sus hijos e hijas. En ocasiones porque se acelera demasiado y otras porque notan cambios en la frecuencia de sus corazones.
La variabilidad en el ritmo cardíaco en pediatría es algo muy frecuente y normal. Suele tener relación con la respiración del niño. Cuando inspira o coge aire cambian los latidos cardíacos y esto es totalmente fisiológico o normal. Es lo que se denomina arritmia respiratoria, que está presente en casi todos los niños en algún momento de su vida.
Otra alteración del ritmo frecuente es la taquicardia, es decir, la aceleración en los latidos del corazón. En los niños su corazón va de por sí más rápido que el de un adulto y es relativamente frecuente que en ellos cualquier situación que de por sí acelere el corazón, haga que parezca que se le va a salir del pecho. Es lo típico cuando hacen deporte, se ponen nerviosos, tienen pesadillas por la noche… Si es muy frecuente, en ocasiones se puede pedir analítica para descartar que no haya anemia ni alteración en las hormonas tiroideas, pero lo normal es que esté todo bien.
Sólo debemos preocuparnos cuando sea constante, es decir que se mantenga siempre muy rápido o muy arrítmico. En estos casos se recomienda realizar un electrocardiograma. La mayoría de las ocasiones lo que encontraremos será una taquicardia sinusal, que es fisiológica en los niños o extrasístoles. Éstas últimas son latidos adelantados que dan la sensación de que el corazón del niño es totalmente arrítmico.
La realidad es que normalmente estas extrasístoles son transitorias y luego desaparecen y no hay que hacer absolutamente nada. Sólo si son muy frecuentes o molestan al paciente se estudian y en raras ocasiones se tratan.


