Es bien conocido que los niños con cardiopatías congénitas tiene más riesgo de desarrollar infecciones que afecten al endocardio y/o a las válvulas cardiacas. Es lo que se denomina endocarditis infecciosa. Muchas veces cuando acuden al dentista por diferentes motivos se plantea la duda de si necesitan tratamiento antibiótico y cuánto tiempo lo tienen que llevar.
Se ha demostrado que en los niños con cardiopatías congénitas el mantenimiento de una buena higiene oral con lavado regular de los dientes y visitas regulares al odontólogo, es más eficaz que la profilaxis antibiótica convencional en cuanto a la prevención de la endocarditis infecciosa.
La Guía europea mantiene el principio de la profilaxis antibiótica cuando se llevan a cabo procedimientos con riesgo de endocarditis infecciosa en pacientes con cardiopatía predisponente, pero limitando su indicación a pacientes con el mayor riesgo y que se sometan a los procedimientos de riesgo más elevado.
Son pacientes de más riesgo:
A)Pacientes con válvula protésica o material protésico utilizado en la reparación de la válvula.
B)Pacientes con una endocarditis infecciosa previa.
C)Pacientes portadores de trasplante cardíaco que tengan valvulopatía asociada
D) Pacientes con cardiopatía congénita sólo:
1-Cardiopatias cianógenas no reparadas o con conductos pailativos o defectos residuales.
2-Cardiopatías reparadas con materiual protésico hasta 6 meses después de la cirugía.
3- Si ha quedado un defecto residual en el lugar de la implatación de material protésico.
No hay evidencia de que la bacteriemia que resulta de procedimientos de los tractos respiratorio, gastrointestinal o genitourinario, así como procedimientos dermatológicos o traumatológicos, cause endocarditis infecciosa.
No se recomienda en las broncoscopia o laringoscopia, la intubación transnasal o endotraqueal, gastroscopia, colonoscopia, cistoscopia o ecocardiografía transesofágica.
La profilaxis antibiótica no se recomienda para ningún procedimiento relacionado con heridas que afecten a la piel o al tejido blando.
Así, la profilaxis sólo se recomienda en pacientes que se sometan a procedimientos dentales que precisen de la manipulación de la región gingival o periapical de los dientes o la perforación de la mucosa oral.
La profilaxis antibiótica no se recomienda para las inyecciones de anestesia local en tejido no infectado, la eliminación de suturas, rayos X dentales, colocación o ajuste de aparatos o correctores prostodónticos u ortodónticos movibles. Tampoco se recomienda la profilaxis después de la extracción de dientes deciduos o de traumatismo labial y de mucosa oral.
También se recomienda en la amigdalectomía y adenoidectomía.
Los objetivos principales de la profilaxis antibiótica son los Streptococcus presentes en la flora oral.
Se puede utilizar Amoxicilina a dosis de 50mg/Kg 30-60 minutos antes del procedimiento. No hace falta dosis posterior. También si hiciese falta vía intravenosa se podría utilizar Ceftriaxona a 50mg/Kg 30-60 minutos antes . O si el paciente tuviese alergia a la penicilina Clindamicina a dosis de 20mg/Kg vía oral 30-60 minutos antes también.
Ver: Guía clínica para la prevención de la endocarditis infecciosa.
J. Pérez-Lescure Picarzoa,∗, D. Crespo Marcosa, F. Centeno Malfazb y
Grupo de Cardiología Clínica de la Sociedad Espan ̃ola de Cardiología Pediátrica y Cardiopatías Congénitas
An Pediatr (Barc). 2014;80(3):187.e1-187.e5


