Aunque los episodios de MCS se han relacionados sobre todo con deportes de componente dinámico alto, como son el ciclismo, el fútbol, la gimnasia, el atletismo, el motociclismo, la natación, el piragüismo, el rugby, el tenis o el voleibol, es importante destacar que hasta el 90% de estos episodios ocurren realizando deporte de tipo recreativo y no tanto de competición o élite.
Esto plantea la duda de si los niños y los jóvenes deportistas que realizan deporte como entretenimiento, pero de forma bastante regular, deben también someterse a revisiones cardiológicas deportivas.
Dentro de las patologías cardiovasculares que se asocian con MCS en jóvenes deportistas resulta interesante la estratificación por edad. Por encima de los 30 años, la causa más frecuente es la enfermedad ateromatosa coronaria.
Es decir, problemas en las arterias coronaroas que son las que irrigan el corazón. En cambio, por debajo de esa edad, la patología predominante son las miocardiopatías. Que son las enfermedades que alteran la pared del corazón por las cuales discurre su sistema eléctrico. Por ello estas enfermedades producen arritmias que son las que desencadenan finalmente la muerte súbita.
El problema de estas enfermedades es que cursan en su mayoría asintomáticas y cuando dan la cara es precisamente realizando ejercicio y en forma de arritmias, la mayoría de las cuales son mortales.


